“Siendo socia de Curves, encontré un espacio que funcionaba perfectamente con mi estilo de vida y donde me sentía cómoda entrenando: dinámica diseñada para mujeres donde poder ejercitarme en tan solo 30 minutos.
Junto con mi marido Fabián, compartíamos el sueño de emprender en el sector deportivo, pero nunca noshabíamos atrevido a dar el paso.
La posibilidad de adquirir el club deLogroño Sur se presentó en nuestras vidas,y decidimos empezar la aventura.
Es increíble el impacto que puede tener el entrenamiento de fuerza en la vida de las mujeres.
Estamos muy ilusionados y orgullososde crecer profesionalmente mientras ayudamos a mejorar la salud de cientos de mujeres en nuestra comunidad.”